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viernes, 23 de agosto de 2024

¿ESCRIBIR TEATRO ES COMO ESCRIBIR UN CUENTO?


Semejanzas entre el teatro y el cuento, y diferencias respecto de la novela

A algunos les hemos oído que es más fácil escribir una novela que una obra de teatro. Según dicen, la obra teatral se asemeja más a un cuento, en el que hay que ser breve y condensar la historia para sorprender al lector…, lo que no ocurre en la novela, que, por su extensión, permite que tanto la historia como el efecto que busca producir se demoren y se dosifiquen.

Aunque a primera vista tal afirmación puede parecer acertada, en el fondo resulta más que discutible: que las obras teatrales sean, por lo general, breves (de una, dos o, como mucho, tres horas de duración) no significa que todas las obras teatrales sean necesariamente breves —como sí que lo son todos los cuentos—. Más: la brevedad de la mayor parte de las obras de teatro no trae sino causa de la influencia del teatro grecolatino, en el que la duración de la representación estaba fijada en algo más de una hora, pues versaba, como asienta Aristóteles en su Poética, sobre hechos que, en la realidad, ocurrirían en un día y en lugares poco alejados entre sí; y que, aunque hace ya siglos que se haya roto con los convencionalismos aristotélicos, este todavía perdura. Es cierto que suele objetarse que la brevedad no es un residuo aristotélico, sino una necesidad para facilitar la representación, pero olvidan quienes esto alegan que la gran duración de una obra dramática no constituye un obstáculo insalvable para su representación. Ahí están los famosos Misterios medievales, con decenas de miles de versos, cuya representación duraba varios días, como si primitivas series televisivas fueran. Y ahí están obras tan recientes como Gatz (adaptación de la novela El gran Gatsby), de la compañía estadounidense Elevator Repair Services, que dura cerca de seis horas.

Por otra parte, tampoco la condensación parece una característica esencial del género dramático. Antes al contrario, si bien se examina, parece más propia de la novela y del cuento que del teatro, ya que en aquellos el autor puede evitar todo lo que se le antoje de escaso interés, despachándolo con breves líneas, para centrarse en lo que sí que le parezca digno de contarse, no se puede hacer lo mismo —o no en la misma medida—, en la obra dramática, en la que es fuerza que los diálogos sean largos y que se pase de un asunto a otro con cierta continuidad; y, aunque modernamente el uso de focos y oscuros y la introducción de narradores puede ayudar a obviar algunas de estas dificultades, nunca se podrá hacer como en el género narrativo, ya que la obra dramática resultaría, en tal caso, excesivamente fragmentaria y, por tanto, menos atractiva.



jueves, 6 de octubre de 2022

EL HELICÓPTERO ESTRELLADO

 

Se critica al escritor helicóptero porque repite y repite, pero las repeticiones son a veces necesarias.


Una de las definiciones de escritor helicóptero es la de aquel que, con frecuencia, repite datos o hace compilación de la información precedente con la idea de que el lector no se pierda a lo largo de la historia. De ahí la imagen del helicóptero, que da vueltas y vueltas alrededor de la persona que lee el libro. 

Sin embargo, ¿son las repeticiones siempre señal de que un escritor es un helicóptero? De igual modo que en un artículo precedente (¿Diálogo inútil?) se planteó que en la realidad suceden conversaciones y hechos intrascendentes para la narración, en la realidad también se producen repeticiones. Pongamos un par de ejemplos bélicos:


  • A un comandante y un coronel, informados por los soldados de la situación del frente, se les ocurre una modificación del plan de combate y se la van a contar al general. Nótese que, tanto en la escena en que discurren el plan como en aquella en que se lo exponen al general, la descripción del plan se repite. Esto en una novela o en una poesía se podría resolver con una frase como «fueron y dijeron al general lo que se les había ocurrido»; pero en una obra dramática la cosa es más complicada: la única opción para que no se repitiese lo concerniente al plan sería cortar la escena cuando el coronel y el comandante deciden acudir al general, y empezar la siguiente con el general ya enterado. 
  • Diversas partes de un campo de batalla, como en los actos quintos de Macbeth y Julio César, de Shakespeare. El transcurso de la lucha se representa con entradas y salidas rápidas de personajes. Si acontece algo importante (y complejo, que no se puede explicar en cuatro palabras) y un mensajero recorre el campo dando cuenta del hecho, se repetiría la información en todas o casi todas las escenas.


¿Han de evitarse estos casos? ¿Son atribuibles a una mala planificación de la obra o a un escritor con defectos?